8 manualidades con materiales reciclados para hacer con niños (paso a paso)

manualidades reciclaje

En casa siempre hay más material del que parece: cajas de cereales, rollos de papel higiénico, botellas de plástico, calcetines sin pareja, botes de conserva vacíos. La mayoría acaba en el cubo de reciclaje sin que nadie les haya dado una segunda oportunidad.

Estas ocho manualidades están pensadas exactamente para eso: para convertir lo que ya tienes en casa en algo que los niños puedan hacer, tocar y llevarse. Ninguna requiere comprar materiales especiales. Solo los básicos que ya tenéis: pegamento, tijeras, pintura si tenéis, y lo que vaya saliendo del cubo azul.

Cada manualidad incluye el nivel de dificultad, los materiales exactos, el paso a paso completo y qué pueden hacer los niños solos. Las imágenes de referencia os dan una idea visual del resultado antes de empezar.

Antes de empezar: el kit básico de reciclaje creativo

Tener estos materiales preparados antes de sentaros a hacer manualidades os ahorra mucho tiempo de búsqueda. No hace falta tenerlos todos, pero cuantos más tengáis a mano mejor:

  • Tijeras (unas para adultos y unas de punta redonda para los niños)
  • Pegamento en barra y pegamento blanco tipo Colacril
  • Pintura acrílica o tempera en colores básicos: rojo, azul, amarillo, negro, blanco
  • Pinceles de diferentes tamaños
  • Cinta adhesiva, washi tape si tenéis
  • Rotuladores permanentes y rotuladores de colores normales
  • Papel de colores, cartulinas, papel de periódico
  • Lana, hilo, cordel
  • Ojos móviles (se compran en cualquier papelería por poco dinero y multiplican por diez el resultado de cualquier manualidad)

Y lo que vais guardando del reciclaje: cajas, rollos, botellas, botes, tapones, calcetines, telas viejas.

Manualidad 1: Castillo con cajas de cartón

Esta es la manualidad más grande de la lista y también la más espectacular. Con dos o tres cajas de diferentes tamaños se puede construir un castillo con torres, almenas y puente levadizo que los niños van a querer quedarse en su habitación durante semanas.

Dificultad: media | Tiempo: 60-90 minutos | Edad recomendada: 5 años en adelante

Materiales:

  • 2-3 cajas de cartón de diferentes tamaños (la grande es el cuerpo principal, las pequeñas son las torres)
  • 1 caja pequeña adicional para la puerta de entrada
  • Tijeras o cúter (el cúter solo para adultos)
  • Pegamento blanco o cinta de embalar
  • Pintura gris, marrón y negra
  • Pinceles
  • Cartulina marrón para el puente levadizo (opcional)
  • Cordel o lana para el puente levadizo

Lo que pueden hacer los niños:

  • Pintar todas las cajas
  • Pegar las torres en su sitio con cinta
  • Decorar con ventanas, antorchas y escudos dibujados
  • Colocar figuritas dentro una vez terminado

Paso a paso:

  1. Elige las cajas. La más grande será el cuerpo central del castillo. Las más pequeñas, las torres que irán en las esquinas. Antes de cortar nada, colócalas juntas para ver cómo quedan y decidir la disposición.
  2. Recorta las almenas. En la parte superior de cada caja, dibuja y recorta las almenas: cuadrados alternos a lo largo del borde superior. El patrón es: recorta un cuadrado, deja uno, recorta uno, deja uno. Esto lo hace un adulto con cúter o tijeras resistentes.
  3. Recorta la puerta de entrada. En la parte delantera de la caja principal, dibuja un arco y recórtalo. Si queréis puente levadizo, no lo recortéis del todo: dejad la parte inferior unida para que pueda abatirse hacia fuera.
  4. Si hacéis puente levadizo: haced dos agujeros pequeños a los lados de la puerta y pasad un cordel. Cuando el puente está levantado, el cordel lo sostiene. Cuando está bajado, descansa sobre el suelo.
  5. Une las torres al cuerpo principal con cinta de embalar por dentro y por fuera. Que queden bien sujetas.
  6. Ahora la pintura, que es completamente de los niños. El gris piedra se hace mezclando negro y blanco. Podéis pintar todo de un color base y luego añadir detalles: líneas entre los bloques de piedra, ventanas pequeñas, una bandera en la torre más alta.
  7. Dejad secar completamente antes de jugar. Con la pintura acrílica suele bastar con una hora.

Las almenas se recortan dejando cuadrados alternos. El puente levadizo se sujeta con dos trozos de cordel a los lados

Consejo:

Si queréis que dure más tiempo, reforzad las uniones con pegamento termofusible además de la cinta. Y si los niños son muy pequeños y no pueden esperar a que seque la pintura, usad papel de aluminio pegado por encima para simular el efecto metálico del castillo sin necesidad de pintar.

Manualidad 2: Maceta con botella de plástico

Las botellas de plástico cortadas son uno de los mejores contenedores para plantas pequeñas. Esta manualidad tiene dos partes: cortar la botella (un adulto) y decorarla (los niños solos). El resultado es una maceta personalizada que además puede tener un sistema de autoriego si usáis la parte de abajo como depósito.

Dificultad: fácil | Tiempo: 30-40 minutos | Edad recomendada: desde 3 años para la decoración

Materiales:

  • 1 botella de plástico de 1.5 o 2 litros por maceta
  • Tijeras o cúter (solo adultos para cortar)
  • Pintura acrílica de varios colores
  • Pinceles
  • Barniz en spray o pegamento con agua para proteger la pintura (opcional)
  • Tierra y una planta pequeña o semillas
  • Clavo o aguja para hacer agujeros de drenaje

Lo que pueden hacer los niños:

  • Lavar la botella
  • Pintar la parte exterior de la maceta con los colores y diseños que quieran
  • Añadir tierra y plantar
  • Regar y cuidar la planta a partir de ese día

Paso a paso:

  1. Lava bien la botella y quita la etiqueta. Si la etiqueta no sale limpia, frotad con aceite y dejad actuar cinco minutos.
  2. Corta la botella por la mitad. El corte lo hace un adulto con tijeras resistentes o con un cúter. Si queréis el sistema de autoriego: usa la parte de arriba (boca abajo, con el tapón puesto o tapado con algodón) como maceta, y la de abajo como depósito de agua. Si no, simplemente usa la parte de abajo como maceta directamente.
  3. Haz agujeros de drenaje en el fondo con un clavo calentado o con una aguja gruesa. Tres o cuatro agujeros son suficientes. Esto también lo hace un adulto.
  4. Ahora los niños toman el control: pintan la parte exterior de la botella como quieran. Pueden hacer rayas, lunares, flores, un personaje, un arcoíris. No hay límites. Con pintura acrílica el resultado es vistoso y dura bien.
  5. Dejad secar la pintura completamente antes de echar la tierra. Si tenéis barniz en spray, una capa fina por encima cuando esté seca protege la pintura del agua del riego.
  6. Echad tierra hasta llenar tres cuartas partes de la maceta. Plantad una planta pequeña (las suculentas y los cactus son perfectos para esta manualidad porque necesitan poco riego y son resistentes al descuido) o sembrad semillas de algo que crezca rápido como los berros.

La parte de decoración es completamente libre: rayas, puntos, personajes o lo que se les ocurra

Consejo:

Si hacéis varias macetas de golpe, podéis crear un pequeño jardín en miniatura en el marco de la ventana. Las botellas de diferentes tamaños (de 0.5 litros, de 1 litro y de 1.5 litros) dan un resultado muy vistoso juntas. Y si plantáis hierbas aromáticas como albahaca o menta, los niños pueden ver crecer algo que luego se usa en la cocina.

Manualidad 3: Animales con rollos de papel higiénico

Los rollos de papel higiénico son el material reciclado más versátil que existe para manualidades con niños. Son fáciles de cortar, de pintar, de pegar, y con un poco de cartulina y ojos móviles se pueden convertir en cualquier animal imaginable. Esta manualidad es perfecta para niños pequeños porque requiere muy poca destreza y el resultado siempre queda bien.

Dificultad: fácil | Tiempo: 20-30 minutos | Edad recomendada: desde 3 años

Con un rollo, pintura, cartulina y ojos móviles se pueden hacer decenas de animales diferentes

Materiales por animal:

  • 1 rollo de papel higiénico o de cocina (cortado a la mitad)
  • Pintura acrílica o tempera
  • Cartulina de colores para orejas, alas, pico
  • Ojos móviles (o círculos de papel blanco y negro)
  • Pegamento
  • Tijeras
  • Rotuladores para los detalles

Instrucciones para hacer un búho (el más fácil y más popular):

  1. Pinta el rollo de marrón o gris. Dejad secar.
  2. Aplasta ligeramente la parte superior del rollo con los dedos y dobla las dos esquinas hacia arriba. Quedan dos triángulos que hacen de orejas del búho. Si los niños son pequeños, dobla tú las orejas antes de que empiecen a pintar para que la forma ya esté definida.
  3. Pega dos ojos móviles grandes en el centro. Si no tenéis ojos móviles, recortad dos círculos de cartulina blanca y pintad la pupila con rotulador negro.
  4. Recorta un pequeño triángulo de cartulina naranja o amarilla para el pico. Pégalo justo debajo de los ojos.
  5. Con rotulador marrón o negro, dibujad las plumas en el cuerpo del búho con líneas curvas en forma de U superpuestas.
  6. Opcional: recortad dos alas pequeñas de cartulina marrón y pegadlas a los lados.

Las orejas se forman aplastando y doblando los bordes superiores del rollo. No hace falta cortar nada

Otros animales fáciles con el mismo proceso:

  • Conejo: rollo blanco o gris, orejas largas de cartulina pegadas dentro del rollo por arriba, nariz de triángulo rosa, bigotes dibujados con rotulador
  • Pingüino: rollo negro con panza blanca pegada encima, pico naranja, ojos blancos con pupila negra, aletas negras a los lados
  • Zorro: rollo naranja, orejas triangulares con interior rosa, hocico blanco pegado encima, ojos y nariz con rotulador
  • León: rollo amarillo, melena de flecos de papel marrón pegada alrededor de la cabeza, cara dibujada con rotulador

Consejo:

Si hacéis varios animales en la misma tarde podéis montar un pequeño zoo o una granja. Los rollos de papel de cocina cortados por la mitad dan animales más altos y estilizados; los rollos de papel higiénico sin cortar quedan más rechonchos. Ambos funcionan bien y la mezcla de tamaños queda muy bien junta.

Manualidad 4: Marioneta con calcetín

Esta es la manualidad favorita de muchos niños porque el resultado es inmediatamente funcional: en cuanto terminas tu marioneta, puedes empezar a actuar con ella. No hace falta que el calcetín esté en perfecto estado; de hecho, los calcetines más viejos y desgastados dan marionetas con más carácter.

Dificultad: fácil-media | Tiempo: 25-35 minutos | Edad recomendada: desde 4 años

Un calcetín viejo, ojos móviles, lana para el pelo y botones o tela para la boca dan una marioneta con mucha personalidad

Materiales:

  • 1 calcetín viejo (cuanto más grande mejor para que quepa bien la mano)
  • Ojos móviles grandes o botones para los ojos
  • Lana de colores para el pelo
  • Tela roja o cartulina para la boca (opcional)
  • Aguja e hilo o pistola de pegamento termofusible para pegar
  • Rotuladores permanentes para detalles
  • Trozos de tela, fieltro o cartulina para accesorios: sombrero, bufanda, orejas

Lo que pueden hacer los niños:

  • Meter la mano en el calcetín y decidir dónde va cada cosa
  • Elegir los colores del pelo, los ojos y los accesorios
  • Pegar los ojos y los accesorios (con pegamento frío, no con pistola termofusible)
  • Actuar con la marioneta en cuanto está terminada

Paso a paso:

  1. Mete la mano en el calcetín con el talón hacia arriba. La parte donde doblas los dedos hacia la palma es la boca de la marioneta. Abre y cierra la mano para ver cómo queda el movimiento de la boca.
  2. Con la mano dentro, marca con un rotulador lavable dónde quedan los ojos: normalmente en el empeine del pie, justo encima de donde está el pulgar cuando doblas la mano.
  3. Saca la mano y pega los ojos en los puntos marcados. Si usáis pistola termofusible lo hace un adulto. Si usáis pegamento fuerte, que lo hagan los niños con supervisión y dejad secar bien antes de continuar.
  4. Para el pelo: corta trozos de lana de unos 15-20 cm. Agrúpalos de cinco en cinco y átalos por el centro con otro trozo de lana. Pega estos grupos en la parte superior del calcetín. Cuantos más grupos pongas, más pelo tendrá la marioneta.
  5. Para la boca: recorta un óvalo de tela roja o cartulina y pégalo en el interior del pliegue que hace la boca. Esto le da profundidad y expresividad a la marioneta.
  6. Añadid los accesorios que queráis: un sombrero de cartulina, una bufanda de tela, orejas de fieltro para hacer un perro o un conejo, antenas de limpiapipas para hacer un alien.
  7. Poneros los calcetines y a actuar. Si tenéis varios niños, cada uno puede hacer su marioneta y montar un teatrillo con una caja de cartón grande como escenario.

La mano dobla los dedos hacia la palma para crear el movimiento de boca. El empeine queda arriba y ahí van los ojos

Consejo:

Si hacéis dos o tres marionetas en la misma tarde, dedicad los últimos veinte minutos a preparar una obra de teatro cortísima. Con una caja de cartón grande colocada de lado y los niños agachados detrás ya tenéis un escenario. La obra puede durar dos minutos y no hace falta que tenga sentido: las marionetas improvisadas son siempre las mejores.

Manualidad 5: Instrumento musical con materiales reciclados

Los instrumentos caseros tienen algo especial: son ruidosos, son funcionales y los niños los pueden usar de verdad. Esta manualidad explica cómo hacer tres instrumentos diferentes con materiales que todos tenemos en casa. Podéis hacer uno o hacer los tres y montar una pequeña banda.

Dificultad: fácil | Tiempo: 20-30 minutos por instrumento | Edad recomendada: desde 3 años

Con botes de plástico, cajas de cartón y latas se pueden construir maracas, guitarras y tambores que suenan de verdad

Instrumento A: Maracas con botes de yogur

Materiales:

  • 2 botes de yogur vacíos (o 2 botes de plástico con tapa)
  • Arroz, legumbres, botones o piedras pequeñas
  • Cinta adhesiva o pegamento
  • Pintura y pegatinas para decorar

Paso a paso:

  1. Llena cada bote hasta la mitad con el relleno que hayáis elegido. El arroz da un sonido más suave. Las piedras pequeñas o los botones dan un sonido más fuerte. Podéis probar diferentes rellenos para ver cuál suena mejor.
  2. Cierra bien los botes. Si tienen tapa, usad pegamento alrededor de la tapa para que no se abra al agitarla. Si no tienen tapa, tapáos con cartulina y cinta adhesiva bien apretada.
  3. Decorad los botes como queráis: pintadlos, ponéd pegatinas, envolvedlos en papel de colores.
  4. Agitad y a tocar.

Instrumento B: Guitarra con caja de cartón

Materiales:

  • 1 caja de cartón pequeña (tipo caja de zapatos)
  • 4-6 gomas elásticas de diferentes grosores
  • 1 rollo de papel higiénico o de cocina para el mástil
  • Cúter (adultos) y tijeras
  • Pintura

Paso a paso:

  1. Recorta un agujero ovalado o redondo en la tapa de la caja. Este es el hueco de resonancia de la guitarra. Lo hace un adulto con cúter.
  2. Estira las gomas elásticas alrededor de la caja, pasando por encima del agujero. Usad gomas de diferentes grosores: las más gruesas dan notas más graves, las más finas notas más agudas.
  3. Pega el rollo de papel en uno de los extremos de la caja para hacer el mástil.
  4. Pintad y decorad la guitarra.
  5. Pulsad las gomas sobre el agujero para tocar. El sonido de resonancia dentro de la caja es sorprendentemente bueno.

Instrumento C: Tambor con lata de conserva

Materiales:

  • 1 lata de conserva vacía y sin bordes cortantes (limad o cubrid el borde si es necesario)
  • Un globo
  • Goma elástica gruesa
  • 2 lápices o palitos para las baquetas
  • Pintura

Paso a paso:

  1. Corta el globo por la parte más ancha y estíralo sobre la boca abierta de la lata. Tiene que quedar bien tenso, como la membrana de un tambor real.
  2. Sujétalo con una goma elástica gruesa alrededor.
  3. Pintad y decorad la lata.
  4. Usad dos lápices o palitos como baquetas. El sonido es sorprendentemente parecido al de un tambor real.

La membrana del tambor se hace estirando la parte ancha de un globo sobre la lata y sujetándola con una goma

Consejo:

Si hacéis los tres instrumentos, dedicad un rato a tocar todos juntos. Podéis seguir el ritmo de una canción que conozcáis o inventaros una. La improvisación musical con instrumentos caseros produce un nivel de ruido considerable, así que eligid el momento con calma.

Manualidad 6: Móvil colgante con tapones y materiales naturales

Los móviles colgantes son una de esas manualidades que quedan muy bien colgadas en una habitación y que se pueden personalizar completamente. Esta versión usa tapones de corcho, tapones de plástico de colores, o cualquier objeto pequeño y ligero que tengáis acumulado.

Dificultad: media | Tiempo: 40-50 minutos | Edad recomendada: desde 5 años

El móvil se construye con una rama o un palo horizontal del que cuelgan varios hilos con los elementos decorativos

Materiales:

  • 1 rama de árbol o un palo de madera de unos 30-40 cm (o una regla vieja)
  • Hilo, lana o cordel
  • Tapones de corcho o de plástico de colores
  • Cartulinas de colores para formas geométricas
  • Pintura
  • Aguja gruesa o clavo para hacer agujeros en los tapones
  • Tijeras

Lo que pueden hacer los niños:

  • Pintar los tapones de los colores que quieran
  • Recortar formas de cartulina: estrellas, corazones, triángulos
  • Ensartar los elementos en el hilo
  • Decidir el orden y la disposición de cada colgante

Paso a paso:

  1. Prepara el palo horizontal: si es una rama, límpiala y déjala secar. Ata un hilo largo en el centro para poder colgarlo luego del techo o de una estantería.
  2. Pinta los tapones. Los tapones de corcho absorben bien la pintura acrílica. Los de plástico necesitan una base de pintura antes o simplemente los decoráis con rotulador permanente.
  3. Haz agujeros en los tapones con una aguja gruesa o un clavo calentado. El agujero tiene que ser lo suficientemente grande para pasar el hilo. Esto lo hace un adulto.
  4. Recortad formas de cartulina: estrellas, corazones, nubes, lo que queráis. Hacéd un agujero pequeño en cada forma para pasar el hilo.
  5. Ensartad los elementos en trozos de hilo de diferentes longitudes: un tapón, una forma, otro tapón. Los niños deciden el orden y la combinación de colores.
  6. Ata los hilos al palo horizontal a intervalos regulares o irregulares. Cuantos más hilos, más vistoso queda el móvil. Ajusta las longitudes para que no todos cuelguen igual de bajos.
  7. Colgad el móvil y ajustad el equilibrio moviendo los hilos hacia un lado u otro hasta que quede nivelado.

Cada colgante puede tener su propio patrón de colores y formas. No hace falta que sean todos iguales

Consejo:

Si no tenéis tapones suficientes, podéis usar pasta seca (macarrones, ruedas, lacitos) pintada. La pasta tiene agujeros naturales para pasar el hilo y pintada queda muy bien. Secadla bien antes de colgarla para que no coja humedad.

Manualidad 7: Hucha con bote de conserva

Esta manualidad tiene un valor añadido: el resultado es funcional y los niños lo usan de verdad. Una hucha personalizada que han hecho ellos mismos tiene muchas más posibilidades de que guarden dinero en ella que una comprada. Es también una buena forma de introducir el concepto de ahorro de forma lúdica.

Dificultad: fácil | Tiempo: 30-40 minutos | Edad recomendada: desde 4 años

El bote de conserva se convierte en hucha con una ranura en la tapa y decoración libre con lo que tengáis

Materiales:

  • 1 bote de conserva grande vacío y bien limpio (de tomate, de garbanzos, lo que sea)
  • La tapa de plástico del bote si la tenéis, o cartulina gruesa para hacer una tapa
  • Cúter o tijeras resistentes para la ranura (solo adultos)
  • Pintura acrílica o pintura en spray
  • Washi tape, pegatinas, goma eva, lo que tengáis para decorar
  • Barniz para proteger (opcional)

Lo que pueden hacer los niños:

  • Pintar el bote
  • Decorar con washi tape, pegatinas y lo que quieran
  • Escribir su nombre en la hucha

Paso a paso:

  1. Limpia bien el bote y quita la etiqueta. Comprueba que no tenga bordes cortantes en la parte superior. Si los tiene, doblad el borde hacia dentro con unos alicates o cubridlo con cinta.
  2. Haz la ranura para las monedas: en la tapa (si es de plástico) o en un círculo de cartulina gruesa que uses como tapa, haz un corte recto de unos 3 cm de largo y 4 mm de ancho. Esto lo hace un adulto con cúter. La ranura tiene que ser lo suficientemente ancha para que pase una moneda de 1 euro pero no más.
  3. Si usáis cartulina como tapa: recortad un círculo un poco más grande que la boca del bote, haced la ranura, y pegadlo encima con cinta o con pegamento en los bordes.
  4. Ahora la decoración, que es completamente de los niños. Pintad el bote del color que quieran como base. Dejad secar.
  5. Añadid la decoración encima: washi tape en rayas, pegatinas, formas recortadas de goma eva pegadas con pegamento, el nombre escrito con rotulador permanente o con pintura.
  6. Si tenéis barniz, una capa encima protege la decoración del roce y la humedad y le da un acabado más profesional.

El washi tape en rayas es la decoración más rápida y más vistosa. Una capa de barniz encima lo protege

Consejo:

Si queréis que la hucha sea temática, elegid un tema antes de empezar: una hucha espacial (pintada de negro con estrellas plateadas), una hucha de playa (azul con conchas pegadas encima), una hucha de animales (con la cara de su animal favorito). El tema da coherencia a la decoración y hace que el resultado quede más trabajado.

Manualidad 8: Cuadro con materiales de la naturaleza y cartón

Esta es la manualidad más abierta de la lista: el resultado depende completamente de lo que recoláis antes de hacerla. Hojas, flores secas, piedras pequeñas, semillas, ramas, conchas si tenéis. Todo eso se puede convertir en un cuadro con personalidad pegando los elementos sobre un fondo de cartón o cartulina.

Dificultad: fácil | Tiempo: 40-60 minutos (incluyendo la recogida de materiales) | Edad recomendada: desde 3 años

El cuadro se construye pegando elementos naturales sobre un fondo de cartón pintado. Cada cuadro es completamente único

Materiales:

  • Cartón o cartulina gruesa como base (puede ser el lateral de una caja)
  • Hojas de diferentes tamaños y formas
  • Flores secas o pétalos
  • Piedras pequeñas y planas
  • Semillas, bellotas, piñas pequeñas
  • Ramas finas
  • Pegamento fuerte o pistola termofusible
  • Pintura para el fondo
  • Rotuladores para añadir detalles

Lo que pueden hacer los niños:

  • Salir a recoger materiales (si hay un parque cerca, esto es parte de la actividad)
  • Pintar el fondo del cartón
  • Colocar los elementos antes de pegar para decidir la composición
  • Pegar todo con pegamento (los elementos más pesados con pistola termofusible a cargo de un adulto)
  • Añadir detalles con rotuladores

Paso a paso:

  1. Si podéis, salid antes a recoger materiales. Un parque, el jardín, el camino de vuelta del cole. Lleváos una bolsita y recoged hojas de formas interesantes, flores, piedras pequeñas, lo que encontréis. Esto convierte la manualidad en una actividad de dos partes y los niños llegan a casa con ganas de usar lo que recogieron.
  2. Pintad el fondo del cartón. Puede ser un cielo (azul degradado hacia blanco), un fondo oscuro para que resalten los elementos naturales, un fondo de tierra (marrón), o simplemente un color liso que contraste bien con los materiales que tengáis.
  3. Mientras seca el fondo, preparad los materiales: aplanad las hojas si están enrolladas, limpiad las piedras, separad las flores por tamaño.
  4. Con el fondo seco, colocad los elementos encima sin pegarlos todavía. Probad diferentes composiciones: una escena de bosque, un mandala con las piedras y las hojas, el nombre del niño formado con ramas y flores, un animal hecho con los materiales naturales.
  5. Cuando la composición os guste, pegad. Las hojas y flores ligeras con pegamento fuerte. Las piedras y elementos más pesados con pistola termofusible (un adulto).
  6. Dejad secar completamente y añadid detalles con rotulador si queréis: el nombre, la fecha, algún elemento dibujado que complemente lo natural.
  7. Para colgar el cuadro: pegad un trozo de cuerda o cinta en la parte trasera.

Antes de pegar nada, colocad todos los elementos encima para decidir la composición. Moverlo todo es gratis

Consejo:

Para que las hojas y flores no se sequen y encogan después de pegar, podéis plastificarlas antes: metedlas entre dos hojas de papel y pasad una plancha caliente por encima. Quedan planas y conservan el color mucho más tiempo. Y si queréis que el cuadro dure años sin que los elementos se despeguen, dadle una capa de pegamento diluido en agua (tipo decoupage) por encima cuando esté todo seco.

Resumen: cuál hacer según lo que tengáis en casa

Si solo tenéis cajas y cartón:

  • Castillo de cartón
  • Guitarra de caja
  • Cuadro sobre fondo de cartón

Si tenéis botellas y botes:

  • Maceta con botella de plástico
  • Maracas con botes de yogur
  • Hucha con bote de conserva

Si tenéis rollos y calcetines:

  • Animales con rollos de papel higiénico
  • Marioneta con calcetín

Si tenéis poco tiempo (menos de 30 minutos):

  • Animales con rollos (20-30 minutos)
  • Maracas (20 minutos)
  • Marioneta (25-35 minutos)

Si los niños son muy pequeños (3-4 años):

  • Animales con rollos (pintar y pegar ojos)
  • Smoothie bowl — esta no pero las de pintar y pegar sí
  • Brochetas de fruta — fuera de contexto, quedaos con: Maracas, Maceta, Cuadro con naturaleza

Para terminar

Lo mejor de las manualidades con reciclaje es que el material no cuesta nada y el proceso vale mucho. No hay presión de que salga bien porque no hay inversión que perder. Si el castillo de cartón se cae, se vuelve a pegar. Si la marioneta no tiene el pelo bien, se añade más lana. Ese margen de error es exactamente lo que hace que los niños se lancen sin miedo.

Y la parte de recoger los materiales antes de empezar, de ver lo que hay en el cubo de reciclaje con otros ojos, ya es en sí misma una forma de enseñar algo que ningún libro enseña mejor que hacerlo.

Si hacéis alguna de estas manualidades, contádmelo. Y si tenéis alguna idea de manualidad reciclada que no está aquí, la quiero en comentarios.